Siente Caravia
Retrato de la artesana de Siente Caravia en su taller

Sobre mí

La historia de Siente Caravia

Siente Caravia empezó hace dos años, casi sin querer: unas herramientas básicas, un retal de cuero y la curiosidad de saber si sería capaz de hacer una cartera con mis propias manos. Aquella primera pieza tenía mil defectos y, aun así, me enamoró.

Desde entonces no he parado de aprender: cortar, rebajar, teñir, coser a mano con dos agujas, quemar los cantos… Cada pieza que sale del taller lleva horas de trabajo tranquilo y el sello de la marca grabado en el cuero.

No es (todavía) mi oficio a tiempo completo, y precisamente por eso cada encargo se hace sin prisa, con el mimo de quien hace lo que le gusta. Si algo de lo que ves por aquí te llama, escríbeme y hablamos.